sábado, 13 de octubre de 2012

Sonatina apócrifa en rima malsonante



La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la prisa, que ha perdido el olor.
La princesa está salida en su silla de oro,
está mudo el cerrojo de la llave sonoro,
y por paso machacada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los payos reales.
Parlanchina, la madama dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el cabrón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
a la princesa persiguen por la calle de Oriente
prostituta maga de una vaga ilusión.

¿Piensa, acaso, en el jefe de Bankia o de China,
o en el que ha detenido su motaza argentina
para ver de sus bajos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de los cheques grandes,
o en el que es soberano de sangrantes diamantes,
o en el señor orgulloso de piratas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca pestosa
quiere ser Letizia, quiere ser mariposa,
tener patas ligeras, con el higo arrasar;
ir a Sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los jibias de los culos desmayo
o perderse con un viento después de fornicar.

Ya no quiere el Ferrari, ni la joya de plata,
ni el BMW encantador, ni el cabrón escarlata,
ni los turistas depravados, tras el Carrefour.
Y están tristes las chonis por la flor de la corte,
los jul-lais de Oriente, los chulos del Norte,
de Occidente las furcias y las canis del Sur.


La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Que no le pagan ya en euros, ¡sino en pesetas!

2 comentarios: