lunes, 9 de julio de 2012

El último guarda jurado del ferrocarril de Hejaz

El ferrocarril de Hejaz fue construido por los otomanos a comienzos del siglo XX con el objetivo principal de facilitar los peregrinajes a los lugares sagrados musulmanes de Arabia a la vez que favorecer el dominio militar en el Oriente Medio.
Los beduinos, igual que los indios americanos, nunca vieron con buenos ojos que camellos humeantes atravesasen sus desérticas arenas y las traviesas de madera sobre las que se sujetaban los raíles de hierro desaparecían de debajo de las líneas férreas para alimentar las hogueras de sus campamentos ambulantes.
La situación actual de Siria hace que el ferrocarril no se utilice como medio de transporte humano y  se limite al transporte de mercancías desde las minas de fosfatos hasta Aqaba.
Si hace 100 años eran miles los otomanos que abortaban dichos sabotajes hoy solamente un fiel vigilante canino guarda el buen mantenimiento de las vías de Hejaz.





José Manuel Rodríguez

3 comentarios:

  1. Fotografía con una composición fascinante y además acompañado de una historia divulgativa. Felicidades por la entrada.

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  2. Me parece una fotografía estupenda. El camino a la nada. Pero con un sabio. ¡Fantástica entrada!

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  3. Inmensa la fuerza de la foto y una historia de lo más interesante, es curioso lo de las dos latas de refresco en medio de la nada. :D

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