sábado, 24 de marzo de 2012

El despido en cuento


21:25
Hora de ventana para mis cinco minutos de odio y recuerdo. El cabrón lo sabe y ríe mientras yo muerdo. Sólo espero que engordes y engordes hasta que tu amigo muera de miedo; cuando corras con el abrazo a poner tu negocio en su parlamento.
¿Y si reventaras y tu grasa resbalara hasta su cuello? ¿Y si su corbata se convirtiera en improvisado pañuelo? ¿Y si sus pantalones se oscurecieran con el miedo? ¿Y si un olor nauseabundo escapara de su cuerpo? ¿Y si llorara arrastrado por el suelo? ¿Y si un perro levantara la pata en su feudo? ¿Y si...?
21:32
Qué cabeza la mía! ¿De dónde habrá salido el perro?
A trabajar...no me despida...le prometo que ya estoy cuerdo!


2 comentarios:

  1. Surrealista y extraño... me gusta el relato. La primera foto al principio no dice nada, pero uno se tira al menos diez minutos intentando saber qué es esa figura a contraluz.

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