miércoles, 14 de marzo de 2012

A 300 por hora

Soy un infiel seguidor del campeonato de F1. Me he subido al coche en dos etapas diferentes: la primera hace años con el gran Ayrton Senna y la segunda obviamente con el paisano Fernando Alonso. No puedo presumir de ser un aficionado de toda la vida y durante mucho tiempo tuve que soportar estoicamente los improperios de aquellos que no han dejado de girar una sola vuelta en los últimos veinticinco años. Nunca tuve problemas; siempre asumí con tranquilidad mi condición de becario televisivo del motor.

Ahora las cosas han cambiado. En los últimos tiempos he conseguido hacer enormes progresos. Desde los imprescindibles y básicos boxes, pit stops, safety cars, slicks, stops and go, qualifying sessions y pole positions...he llegado a sintetizar y comprender los principios básicos del funcionamiento de cilindros, cárteres, bobinas, sondas lambda, catalizadores, termostatos, bujías, pistones y demás elementos antaño desconocidos y de funcionamiento estrictamente mágico.


Son muchas las sensaciones y experiencias que nunca había imaginado que llegaría a disfrutar. Sé moverme por un box lleno de herramientas de precisión como si estuviese en el salón de mi casa; sé lo que es ir al baño y que una pit babe me espere a la puerta para devolverme al asiento de mi bólido; sé trabajar codo con codo con mi ingeniero de pista e incluso he llegado a descifrar el 90% de los matices de su voz para saber cómo transcurrirá mi parada en boxes.

Pero lo mejor, lo que nunca olvidaré, lo que más me ha hecho madurar en el mundo del motor, lo que me ha dejado una enorme e inolvidable sensación de vértigo, han sido las varias ocasiones que en el último año he conseguido alcanzar e incluso rebasar la barrera de los 300 por hora; iva incluido.

Si fuese un piloto de F1 no me importaría empezar a disfrutar de un retiro dorado en una escudería incluso menor.





7 comentarios:

  1. La entrada me ha recordado una película que terminaba con una canción de los Pixies. (Averiguar a que peli me refiero)
    Primero parece una cosa y termina siendo otra.

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  2. Me gusta la impersonación como elemento de la entrada. Las fotos me gustan, creo que van bien al tema y de alguna forma un taller tiene algo telúrico que es atrayente.

    Salva: no sé cuál es la película, no sé quienes son los pifies... Me suenan Pixie y Dixie y el señor Jinx, el gato andaluz...

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  3. Rafa, las fotos unidas a los 300 euros con iva son el tema.

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  4. mmm, en la vieja carretera de Bande no te veo a 300Km/h... donde ha sido ?

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  5. Ostras, yo también había creído que hablabas de velocidad!
    Qué bueno! ¿Duele ese bolsillo?

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